Anabel Rondon
Te acompaño a obtener un nuevo punto de vista sobre esa situación que consideras “complicada”, para que finalmente logres resolverla.
A veces el verdadero duelo no es perder a alguien, es perderte a ti intentando sostener una relación.
Estoy pensando en crear un workshop en vivo sobre esto llamado RENACER 💛
Si te gustaría ser parte comenta “RENACER”.
No enseño porque tenga la vida resuelta.
Comparto porque, en el proceso de hablarlo, también aprendo, cuestiono y crezco.
A veces enseñar no viene de la perfección, sino de caminar consciente mientras sigues construyéndote.
Muchas veces me pasaba que un comentarios que hacía alguien acerca de mi cuerpo, me hacía sentir mal e incómoda.
Debido a que yo realmente creía lo que el otro me decía, ósea estaba de acuerdo con esa persona.
Todo esto debido a que a mí no me gustaba quién era y mucho menos como me veía.
Todo esto como producto de que durante años venía hablándome mal y pensando mal acerca de mi.
Por eso hoy en día soy tan cuidadosa con mis pensamientos, palabras y acciones, porque sé que afuera siempre abran comentarios tanto buenos como malos, pero la diferencia estará en mi, en si me acepto, amo y respeto tal cual soy.
No estás ocupada, estás huyendo de lo que sientes.
Esto es lo que suelen hacer muchas personas luego de haber terminado una relación: permanecen tan ocupadas, con el objetivo de no tener tiempo para pensar.
Ya que cuando piensan, aparecen los recuerdos y todas las emociones que estos generan.
Tristeza, rabia, ansiedad, nostalgia , llanto, entre muchas otras emociones parecen cuando nos permitimos sentir y nos damos el tiempo para vivirlas.
Vivirlas para muchos es algo que no se quieren permitir y por eso se ocupan tanto.
Sin embargo, lo que nos ayuda a poder sanar es permitirnos sentir el dolor por haber perdido a alquilen importante en nuestra vida.
A veces no estás empezando de nuevo, estás evitando sentir.
Después de una ruptura, muchas personas salen a conocer a alguien más no porque estén listas, sino porque no quieren quedarse con el vacío. Se distraen, llenan el tiempo, buscan no pensar.
“Un clavo saca otro clavo”, pero en realidad solo tapa el dolor, no lo sana.
Y lo que no sanas, lo arrastras.
No está mal querer compañía, pero vale la pena preguntarte:
¿lo hago porque quiero o porque no sé estar conmigo?
Porque cuando sanas de verdad, ya no eliges desde la herida, eliges desde la conciencia.
Muchos creen que con el tiempo lo cura todo, un gran error pensar así, porque no se trata del tiempo, se trata de lo que haces con el tiempo.
Si tú estás pasando por una ruptura amorosa debes entender dos cosas:
Una que el tiempo no lo cura todo y dos que si quieres sanar vas a tener que hacer algo.
Terminar una relación no es fácil, por las metas, los sueños, el tiempo juntos y todas las experiencias que no todas son malas, también muchas buenas.
Quiero confesar que tenía mucho miedo a terminar mi relación siendo una persona que habla de amor propio y relaciones de pareja.
Sin embargo, creo que era el momento de dar gracias por todo lo crecido, vivido y aprendido juntos y despedirnos para seguir creciendo cada uno por su lado.
Buscar consejo de alguien cuando estamos pasando por una situación difícil en nuestra vida es algo que la mayoría hace.
El detalle es que esperamos que eso que el otro nos dice nos ayude.
Sin embargo, cada quien habla desde su experiencia de vida, desde lo que a ellos les funcionó y creen que te va a funcionar a ti también.
Pero la realidad es que mayormente lo que le funcionó a otro no necesariamente te va a funcionar a ti.
¿Porque? Por qué somos personas diferentes y porque nuestra historia y circunstancias son distintas.
Así que buscar consejos no es algo muy bueno, es mejor asumir que somos responsables de nuestra vida y que nosotros mismos debemos buscar una solución a nuestros problemas.
A veces no es que quieras una relación… es que estás buscando que alguien llene ese vacío que quedó cuando aprendiste que “ser suficiente” dependía de cómo te miraban los demás.Como dice Gabor Maté, lo que buscamos afuera suele ser lo que nos faltó adentro.Sanar es darte cuenta de que ese vacío no lo llena una pareja, lo llenas tú cuando empiezas a darte lo que nadie pudo darte en ese momento.
Muchas veces una relación se mejora cuando en vez de exigir y reclamar, empezamos a preguntar para saber qué piensa y que quiere el otro.
De esta forma creamos espacios seguros en la relación donde el otro pueda decir lo que piensa, siente y quiere, lo cual también te da el permiso para que tú lo hagas también, de esta forma obtienen información muy valiosa que les puede ayudar a fortalecer la relación.
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Página web
Dirección
Bogotá
250251