Psicología Las Musas
Espacio de psicología para la reflexión
20/01/2025
LA FANTASÍA
La fantasía es una capacidad de nuestra mente que nos proporciona momentos de placer inolvidables.
Cuando digo momentos de placer, no me olvido de que la fantasía también puede proporcionarnos momentos de dolor inolvidables.
La fantasía tiene entonces esa doble repercusión sobre nuestro ánimo y en ese sentido, puede ser un beneficio y a la vez, transformarse en un serio perjuicio para nuestro bienestar.
La fantasía puede ser una vía de escape o una celda donde quedemos aprisionados
La fantasía, como cualquier otra función de la mente, ya sea el juicio, la percepción, la atención, etc, puede verse alterada por problemas fisiológicos o por problemas cuyo origen se puede reconducir a las experiencias de la vida.
En los casos en que la fantasía no está alterada por las circunstancias antedichas, y goza por lo tanto de plena salud, nos ofrece un mundo de posibilidades y nos arroja a una experiencia rica y creativa, obviamente en los mejores casos. En los peores, puede agotarse en unas visiones y representaciones mentales verdaderamente mediocres y mundanas.
Pero aún en estos casos tiene una función de equilibrio, de compensar las carencias de la realidad.
Pero cuando el caso es la perturbación de la capacidad, puede producir un verdadero desequilibrio y alterar fuertemente el sentido de la realidad y arrastrar con ella muchas de las otras funciones y capacidades de la mente.
Las dos caras de la fantasía
Si la fantasía se puede presentar tanto con una cara como con otra, debemos estar atentos cuando estemos frente a un paciente y ver cómo ésta se desenvuelve y se despliega en la vida de él o de ella.
Y debemos prestar mucha atención a si la fantasía es una grata fuente de compensación psicológica o un saludable recurso que añade a la realidad nuevos y distintivos elementos personales o está actuando como un recurso para escapar a un sufrimiento insoportable.
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11/11/2024
LA PULSIÓN DE MUERTE
La pulsión de muerte nos recuerda que en el psiquismo hay junto a la tendencia a la reproducción y la conservación del individuo otra tendencia a la disolución o aniquilación.
El inter juego de estas dos tendencia depende de unas condiciones extremadamente complejas y variadas.
Unos ponen el foco en la base fisio química del organismo, otros en la influencia del ambiente y otros, en la conjugación de ambos.
Lo cierto es que por irracional que parezca, muchos seres humanos en algún momento de su existencia toman decisiones que contradicen abiertamente toda conducta de supervivencia y se dedican a llevar una vida que atenta contra su propia integridad.
Se puede constatar este echo en individuos que provienen de un hogar desestructurado y en individuos cuya crianza en general cumplió con todos los requisitos de la buena y amorosa educación.
Entonces ¿ A que debemos atribuir LA PULSIÓN DE MUERTE?
La respuesta no es sencilla pero podríamos aventurarnos a decir que el ser humano se pierde en el lenguaje.
El lenguaje que en principio vemos como una condición ventajosa, también implica el riesgo de perderse en su laberinto de signos y símbolos.
Y es por medio del lenguaje como intentamos darle sentido a la existencia y encontrar nuestro lugar en el mundo.
Y es en ese intento y en esa búsqueda donde algunos pierden la orientación y no encuentran las respuestas que los animarían a seguir o, en algunos casos, se aferran a jirones a oraciones incompletas que no logran iluminar la oscuridad.
Es grande la tentación de atribuir esta situación al desamor en la infancia, a la violencia y el abuso de los padres o a la mala suerte en la vida, pero lo cierto es que esas situaciones desafortunadas no logran explicar todos los casos en los que LA PULSIÓN DE MUERTE logra hincar sus dientes.
03/07/2024
LA AMBIVALENCIA
Es una realidad muy llamativa que dos sentimientos tan contradictorios y opuestos como el amor y el odio puedan convivir y confluir en lo que se siente hacia un ser querido.
La ambivalencia es justamente eso, la ocurrencia de estas dos vertientes de sentimiento que puede recaer sobre una misma persona con la que tenemos un vínculo profundo y muchas veces duradero.
Esto quiere decir que hacia un ser querido se puede sentir amor y odio según las circunstancias.
La ambivalencia es una variación de los sentimientos y las emociones correspondientes que genera mucho conflicto en las relaciones familiares y también, específicamente en las relaciones de pareja.
Sobre todo, la alternancia de amor y odio provoca un profundo desasosiego, no sólo en quién experimenta esta alternancia sentimental, sino también en quien la padece.
Hay que señalar que el que es en un momento el beneficiario del amor, puede ser la víctima del odio y los roles siempre son intercambiables.
El desasosiego que produce ser amado y también odiado y los conflictos y malos entendidos que esto conlleva se debe a que se piensa que si se ama no se puede odiar y si se odia no se puede amar.
En la sabiduría popular se recoge el dicho que versa de la manera siguiente:
“Del amor al odio hay un solo paso”
Es comprensible que si amamos a alguien y por alguna razón nos hace daño de cualquiera de las maneras posibles, incluso sin quererlo, podamos sentirnos frustrados y defraudados y esto provoque sentimientos de ira, furia, recelo, y una revuelta interior de los sentimientos tan fuerte que nos sintamos avasallados por un sentimiento de odio.
Luego pueden venir las charlas y los entendimientos y volver a emerger el sentimiento de amor que por un momento o quizás días estuvo en suspenso a causa de la indignación y la frustración provocada por nuestro ser querido.
La situación es llevadera cuando en la relación es más fuerte el amor que el odio.
Por el contrario, si la corriente del odio prevalece por sobre la del amor, la situación degenerará en un distanciamiento o en una convivencia intolerable.
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03/07/2024
LA AMBIVALENCIA
Es una realidad muy llamativa que dos sentimientos tan contradictorios y opuestos como el amor y el odio puedan convivir y confluir en lo que se siente hacia un ser querido.
La ambivalencia es justamente eso, la ocurrencia de estas dos vertientes de sentimiento que puede recaer sobre una misma persona con la que tenemos un vínculo profundo y muchas veces duradero.
Esto quiere decir que hacia un ser querido se puede sentir amor y odio según las circunstancias.
La ambivalencia es una variación de los sentimientos y las emociones correspondientes que genera mucho conflicto en las relaciones familiares y también, específicamente en las relaciones de pareja.
Sobre todo, la alternancia de amor y odio provoca un profundo desasosiego, no sólo en quién experimenta esta alternancia sentimental, sino también en quien la padece.
Hay que señalar que el que es en un momento el beneficiario del amor, puede ser la víctima del odio y los roles siempre son intercambiables.
El desasosiego que produce ser amado y también odiado y los conflictos y malos entendidos que esto conlleva se debe a que se piensa que si se ama no se puede odiar y si se odia no se puede amar.
En la sabiduría popular se recoge el dicho que versa de la manera siguiente:
“Del amor al odio hay un solo paso”
Es comprensible que si amamos a alguien y por alguna razón nos hace daño de cualquiera de las maneras posibles, incluso sin quererlo, podamos sentirnos frustrados y defraudados y esto provoque sentimientos de ira, furia, recelo, y una revuelta interior de los sentimientos tan fuerte que nos sintamos avasallados por un sentimiento de odio.
Luego pueden venir las charlas y los entendimientos y volver a emerger el sentimiento de amor que por un momento o quizás días estuvo en suspenso a causa de la indignación y la frustración provocada por nuestro ser querido.
La situación es llevadera cuando en la relación es más fuerte el amor que el odio.
Por el contrario, si la corriente del odio prevalece por sobre la del amor, la situación degenerará en un distanciamiento o en una convivencia intolerable.
La primera recomendación sería la de no asustarse por un acceso de odio y p
11/06/2024
El miedo al fracaso es un miedo muy primario entre los miedos que tenemos los seres humanos.
Lo primero que encontramos como causa del miedo al fracaso es la relación con mamá y papá.
Es en esa relación donde empieza a construirse una relación con el éxito y el fracaso.
Las madres y los padres exitistas pondrán el acento en la importancia de ganar y ser el mejor en lo que sus hijos se propongan.
Dentro de esta filosofía existencial, se refuerza todo aquello que conduzca o ayude a conducir a ser el mejor en algo o, peor aún, en todo.
Como en estos casos el porcentaje de fracaso es muy grande desde el punto de vista estadístico, resultará que habrá un gran número de niños que no podrán ser los mejores en todo lo que se propongan, y en general, la mayoría de ellos, no lo será en nada.
La consecuencia de esta filosofía de enseñanza es que la frustración y la tristeza serán sentimientos muy comunes entre los hijos e hijas.
La otra alternativa educativa es la de educar en la cultura del esfuerzo y del trabajo y el aprendizaje social.
Dentro de esta filosofía, los niños aprenden que los mayores logros y sobre todo el éxito de cualquier empresa es el trabajo comunitario del cual se benefician todos.
En esa comunidad laboral, obviamente habrá algunos que destacan en algunas actividades y otros que destaquen en otras y el resultado final será el de la suma de los talentos individuales mancomunados en la consecución de un fin común.
Esta idea de la obtención de resultados diluye la antigua idea del éxito y el fracaso en una dimensión en la que los resultados se aprecian como mejores o peores según los objetivos propuestos, pero, por sobre todo, como el resultado de todos en general y de ninguno en particular.
La primera consecuencia psicológica es que se elimina el sentimiento de frustración y tristeza individual y se reemplaza por un sentimiento compartido de insatisfacción mucho más tolerable y racional.
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25/03/2024
La explicación de un síntoma se debe buscar en un conjunto de causas que se superponen y hasta se entremezclan unas con otras.
Podríamos comparar la participación de las causas de un síntoma con una madera aglomerada. Este tipo de madera está conformada por el aplastamiento y consecuente compresión de un conjunto de láminas.
La madera resultante, el material resultante, es el resultado de todas las láminas comprimidas.
En el caso del síntoma sucede algo parecido. El síntoma que se traduce en pensamientos y comportamientos sintomáticos tiene siempre una explicación de fuentes muy diversas que actúan simultáneamente y de manera eficaz.
Entonces, durante el tratamiento empezamos a descubrir elementos que conforman el síntoma que pertenecen a su temperamento, otros a la relación del paciente con su madre, otros a la relación con su padre, otros hacen referencia a la relación con su hermana, otros tienen su explicación en su grupo de amigos y amigas, otros en la sociedad a la que pertenece y otros en el momento histórico en el que le tocó vivir.
Desentrañar las causas de un síntoma es atender a esta aglomeración de circunstancias que actúan de manera simultánea y eficaz.
El trabajo consiste esencialmente en separar las láminas causales y analizarlas y poco a poco ir estableciendo las relaciones que tienen unas con otras para descubrir como interaccionan entre sí y se influyen unas a otras.
Este trabajo permite que el paciente se de cuenta, o sea haga consciente los pensamientos y las conductas que estaban actuando en él hasta ese momento de manera inconsciente.
Aunque parezca sencillo, no lo es, porque contradictoriamente a lo que se podría pensar, el paciente se mostrará en todo momento reacio a querer saber muchas cosas que no sabe de sí mismo.
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06/02/2024
LA ESTIMA Y LA AUTOESTIMA
Estimar es una acción que tiene un doble significado.
Por un lado, estimar tiene que ver con sentir estima. En ese sentido, es un afecto.
Pero en el otro sentido de la palabra, tiene que ver con hacer una estimación, es decir, un cálculo de probabilidad. Por ejemplo: Yo estimo que la capacidad de carga de un buque según su tamaño es de X toneladas.
Entonces, cuando llevamos este concepto al terreno de la autoestima, tenemos que tener en cuenta estas dos acepciones de la palabra.
Porque cuando yo me estimo estoy auto observándome y en esa auto observación me puedo querer (ahí tenemos el sentimiento) mucho, poco o nada (ahí está el cálculo o si se quiere, la cantidad con que me quiero.
¿De que depende si me quiero y en que medida me quiero?
Esta cuestión depende de muchos factores y todos ellos reclaman el mismo protagonismo:
La relación con Papá y Mamá es evidentemente super importante.
Si Papá y Mamá fueron cariñosos, amorosos y se preocuparon por reforzar nuestra autoestima, es evidente que esta situación la favorecerá y la situación contraria la perjudicará.
Pero tambien hay que tener en cuenta el temperamento innato de cada uno que puede jugar un papel muy importante a la hora de afrontar las situaciones de la vida y autoevaluarse.
Otra cuestión a tener en cuenta es la evolución del desarrollo psicosexual y la definitiva organización de la personalidad en un tipo u otro predominante: Introvertido - extrovertido
Tambien debemos considerar el o los mecanismos de defensa existentes y su importancia.
Igualmente importantes son las cosas que nos van pasando; las buenas y las malas y la responsabilidad que tenemos en esa suerte.
Otra cuestión importante es en que proporción queremos a los demás.
Es decir, que cantidad de amor estamos dispuestos a dar y cómo disfrutamos de dar amor.
Hay otras cuestiones que deberíamos tener en cuenta pero lo dejamos para otra oportunidad.
Si tenemos una autoestima baja se puede mejorar, pero para ello debemos considerar y tener en cuenta todas estas cuestiones.
27/10/2023
El discurso de los otros
El discurso de los otros. ¿ Qué es ?
Dado el hecho de que llegamos al mundo en un absoluto estado de indefensión y por lo tanto de necesidad, y dado el hecho de que esa condición nos deja a expensas de lo que los que nos reciben nos atiendan y satisfagan todas nuestras necesidades, podemos afirmar que la primera disposición de todo ser humano recién llegado a este mundo es la de recibir lo que le es dado por los progenitores y, a través de ellos, por la sociedad a la que pertenecen.
Entonces podemos decir que todo recién nacido es una hoja en blanco en la que los demás empiezan a escribir.
Este original estado de dependencia del ser humano hace que su situación quede muy determinada por el medio ambiente social en el que se desarrolla.
Ese medio ambiente social mediado en principio por los padres y personas más cercanas del entorno familiar del niño, tiene un lenguaje y un universo social y cultural que lo define.
Además, al interior de cada núcleo familiar, ese universo se particulariza y adquiere una identidad propia que varía mucho de una familia a otra, de manera tal, que junto con lo general y común a todas convive lo particular de cada una.
El discurso de los otros es ese conjunto de conocimientos, de aptitudes, actitudes, deseos e inclinaciones que la familia escribe en la hoja en blanco que es cada niño.
La identidad y en gran medida la salud mental dependen de identificar el discurso que han escrito en nuestro espíritu y en nuestra alma nuestros seres queridos y no tan queridos identificando las oraciones o las párrafos de ese discurso que nosotros no hubiéramos escrito o lo hubiéramos hecho de otra manera.
Si en el trabajo de análisis se logra identificar esos fragmentos tenemos gran parte del trabajo realizado y el camino allanado hacia la identidad y la salud.
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30/09/2023
LAS ADICCIONES
Las adicciones son un problema que ha estado presente desde tiempos inmemoriales.
Cualquier tipo de adicción es una experiencia de búsqueda.
Cuando se habla de las adicciones siempre se resalta el tema de que son una vía de escape a los problemas y las preocupaciones existenciales.
Por eso mismo, en este artículo no voy a explayarme sobre esta cuestión.
En esta oportunidad, prefiero poner el acento en la intención de búsqueda que subyace a toda conducta adictiva.
La vida ordinaria, la existencia de cada uno de nosotros nos propone un camino que tiene sus más y sus menos. Podríamos decir que la vida corriente nos depara en todo momento tanto placeres como frustraciones. Esa es una condición que no podemos evitar al transitar la vida cotidiana.
Esa condición se puede ver agravada por circunstancias desfavorables o, por el contrario, atenuada por contingencias propicias.
La familia, la época, el lugar, la genética, la suerte y otros tantos factores intervienen de manera azarosa y caprichosa e inclinan la balanza en uno u otro sentido.
Estas imposiciones de la vida nos arrojan a experiencias de placer y frustración y nos imponen unos beneficios y unas restricciones que varían en intensidad y frecuencia.
Para no entrar en demasiados detalles, que transformarían este artículo en una exposición demasiado extensa, me limitaré a señalar que estos bandazos existenciales nos hacen dar cuenta de la dificultad de ser y de que la vida no es en todo momento un lecho de rosas, sino que en muchas ocasiones se puede transformar en un camino de espinas.
Las sustancias psicoactivas como la ma*****na, la co***na, el alcohol, el l*d, el opio, y tantas otras sustancias de diseño, son un señuelo que promete una recompensa, pero como todo señuelo, esconde una trampa.
La recompensa que prometen estas sustancias es la posibilidad de una experiencia de placer que atenúe la adversidad, que nos proponga una experiencia artificial que logre sortear las penosas dificultades existenciales.
La trampa es que ese placer proporcionado por la sustancia es efímero y nos obliga a renovarlo con más intensidad y más frecuencia a medida que transcurre el tiempo.
Y la trampa
15/09/2023
POTENCIA VERSUS IMPOTENCIA
La potencia versus la impotencia son las dos caras de una misma moneda que está siempre girando en la trama de la vida.
Todos y todas queremos ser potentes, queremos resolver con seguridad y con éxito todos los problemas que se nos aparecen en el camino.
Todos y todas tenemos ansias de poder y nos gusta sentir que controlamos las situaciones y que tenemos respuestas para los problemas.
Todos y todas nos regocijamos cuando ante las dificultades de la vida salimos airosos de situaciones difíciles gracias a nuestros recursos.
Que fantástico es el mundo cuando damos con las respuestas y hasta disfrutamos de las dificultades cuando entrevemos que existe la `posibilidad de resolverlas por nosotros mismos.
A esta situación del ser la denomino en este escrito, parafraseando a innumerables pensadores que me han precedido en esta cuestión, LA POTENCIA.
LA POTENCIA ES UNA SITUACIÓN IDEAL DEL SER QUE PRODUCE EN SI Y POR SI BIENESTAR A QUIEN LA EXPERIMENTA.
Pero como anticipamos al inicio de este escrito, la potencia tiene una contracara que es LA IMPOTENCIA.
Los desafíos que nos propone la existencia son tan variados y complejos, tenemos que habérnoslas con situaciones tan diferentes y en muchísimos casos tan adversas que en algunas oportunidades carecemos de los recursos para afrontarlas y nos vemos precisados de pedir ayuda para poder sortear la adversidad.
Así, LA IMPOTENCIA, nos devuelve a nuestra condición de precariedad y nos hace experimentar la frustración que conlleva nuestra humanidad y nuestra condición de mortales.
Muchos problemas de comportamiento, muchos trastornos de la conducta y muchas desagradables experiencias emocionales tienen su relación con el desequilibrio psicológico en la autopercepción de nuestro poder y nuestra debilidad, en el Inter juego que se da entre LA POTENCIA VERSUS LA IMPOTENCIA.
Uno de los peligros que implica un desequilibrio de fuerzas entre la POTENCIA Y LA IMPOTENCIA es dejarnos seducir por la falacia de la OMNIPOTENCIA o caer en las garras del COMPLEJO DE INFERIORIDAD.
04/09/2023
LA VOCACIÓN
La vocación es una disposición del ánimo a realizar ciertas tareas o sentirse atraído por ciertas tareas.
Esta disposición depende de algunos factores que vamos a enumerar a continuación:
En primer lugar debemos mencionar al temperamento que como ya sabemos es la predisposición innata a reaccionar de determinada manera.
Según el temperamento se puede tener una tendencia a ser más social, más colérico, más calmado o más melancólico.
Evidentemente estas tendencias innatas tienen su papel en el desarrollo de una vocación y hay que tenerlo en cuenta a la hora de analizarla.
Por otra parte, en la vocación interviene la capacidad intelectual y como es sabido hay muchas capacidades intelectuales y no solo una.
Una persona puede ser muy inteligente y muy hábil manipulando objetos y tener facilidad para armar y desarmar objetos complejos, mientras que puede ser mediocre en el desarrollo del discurso y el uso de la lengua.
Y a la inversa, un gran pensador y orador puede fracasar estrepitosamente a la hora de tener que vérselas con tareas complejas de manipulación.
Aquí no vamos a enumerar todas las inteligencias, pero sí es necesario señalar que juegan un papel a la hora de entender la vocación.
Otra cuestión a tener en cuenta es el papel que juega la familia.
La familia puede ser un agente favorecedor de la vocación o, por el contrario, un elemento que actúe perjudicando su desarrollo.
En este sentido, hay que tener en cuenta la capacidad de comunicación y la calidad del vínculo amoroso existente entre los integrantes del grupo familiar, ya que una comunicación profunda y amorosa estimula la comprensión y el conocimiento entre padres y hijos, situación que facilita que aquellos estimulen las disposiciones e inclinaciones de sus hijos/as.
El tema de la vocación es muy complejo y podríamos dedicarle más espacio pero por esta vez lo vamos a dejar aquí.
Las cuestiones señaladas son lo suficientemente importantes y nos permiten tener una idea general de la dificultad del tema y de su importancia en el desarrollo de la conducta.
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03/07/2023
EL IMPERIO DE LA IMÁGEN
El imperio de la imagen se ha consolidado en la sociedad actual adquiriendo unas características nunca vistas en la historia de la civilización.
Los hombres y mujeres y las personas transgénero en general hacen un culto de la imagen nunca antes visto en la historia.
La apariencia, la estética de los cuerpos, se agota en sí misma, sin trascender ni ser vehículo de inquietudes existenciales más profundas.
El culto de la imagen no aspira a otra cosa que la exhibición de un cuerpo que no trasciende los límites de lo carnal y que se regodea en la autopercepción de sus cualidades.
Se añade a esta aspiración estética la estandarización de las formas tanto en el rostro como en el resto del cuerpo.
Así, el cuerpo transformado en objeto de producción de la maquinaria capitalista de consumo, produce seres humanos cuya identidad se confunde en una apariencia indiscriminada y volátil.
La identidad de los cuerpos se confunde y la expresión del alma se esfuma en la falta de interés por los significados.
Dentro de esta lógica mercantil de la belleza industrial, el cuerpo se devora todas las aspiraciones y deseos como si de un agujero negro se tratara.
De esta forma, trascender la imagen por medio de pretensiones simbólicas, se hace una misión imposible, ya que la estandarización y el culto de la apariencia han acaparado toda la atención.
Esta situación debe alertarnos sobre la maquinaria de manipulación social que se asocia indiscutiblemente con la industrialización de los cuerpos y, también, con el empobrecimiento de la humanidad que conlleva idolatrar la superficialidad y desatender la profundidad que el ser humano tiene y merece desarrollar.
Debo subrayar la necesidad de integrar el interés por la integridad del ser, cuya identidad se conforma por la inseparable unión del cuerpo y el alma.
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