Zíse Now
Equilibra tu vida con cuidado personal, belleza y logra el desarrollo profesional de la mano de la
27/07/2026
https://www.facebook.com/share/1F86EddvFi/
Hay imágenes que una cámara puede captar, pero hay emociones que ninguna fotografía será capaz de explicar jamás.
No puedo imaginar el miedo que debieron sentir los animales cuando el fuego avanzaba sin descanso, convirtiendo su hogar en un in****no. El humo, el calor, el ruido de las llamas... y la desesperada búsqueda de una salida entre un bosque que conocían de memoria y que, en apenas unas horas, dejó de existir.
Cuando me vieron, no huyeron. Me miraron. Durante unos segundos permanecimos en silencio, compartiendo un instante imposible de describir. La corza, agotada, bajó lentamente la cabeza y terminó sentándose sobre las cenizas, como si ya no le quedaran fuerzas para seguir. El macho, más receloso, permanecía de pie, oculto tras los troncos carbonizados, vigilante, protegiéndola incluso cuando él mismo apenas podía sostener el peso del cansancio.
Fue entonces cuando sentí un n**o en la garganta. En sus ojos no había rabia. Solo había agotamiento, desorientación y una inmensa tristeza. Confieso que la vista se nubló por la emoción. Porque entendí que el incendio no solo había quemado árboles; había destrozado hogares, rutas de escape, refugios y la vida de miles de animales que nunca aparecerán en las estadísticas.
Después de unos minutos, el macho se acercó a la corza y, con un leve gesto, pareció invitarla a levantarse. Ella lo hizo. Muy despacio. Y ambos desaparecieron entre ramas negras, afiladas como cuchillas, buscando desesperadamente algún rincón donde la vida hubiera conseguido sobrevivir a las llamas.
Hoy comprendí que un incendio forestal no termina cuando se apaga el último foco. Empieza entonces otra batalla, mucho más silenciosa: la de los animales que sobreviven y deben aprender a vivir entre las cenizas. Y esa batalla pocas veces tiene testigos.
08/07/2026
Clint Eastwood: la decisión que toma cada mañana para seguir creando
Cuando dirigió Juror #2 en 2024, Clint Eastwood tenía 94 años y dejó claro que no pensaba retirarse.
Rodó la película con la misma disciplina de siempre, trabajando durante toda la producción desde la silla del director y demostrando que la pasión por el cine no tiene fecha de caducidad.
En el estreno recibió una larga ovación del público.
Con la serenidad que siempre lo ha caracterizado, respondió con la frase que se ha convertido en su filosofía de vida:
«No dejes entrar al viejo».
Clint Eastwood nació el 31 de mayo de 1930 en San Francisco, California.
Antes de convertirse en actor trabajó como camionero, socorrista y en distintos empleos ocasionales. Durante la Guerra de Corea sirvió en el Ejército de Estados Unidos y sobrevivió al accidente de un avión militar, logrando llegar a la costa nadando.
Su gran oportunidad llegó en 1959 con la serie Rawhide.
Cinco años después aceptó protagonizar una modesta producción italiana dirigida por Sergio Leone: A Fistful of Dollars.
Muchos pensaban que era una mala decisión.
Aquella película cambió para siempre la historia del cine del oeste y lanzó una de las carreras más importantes de Hollywood.
Desde entonces ha protagonizado más de sesenta películas y dirigido más de cuarenta largometrajes.
Ha ganado cuatro Premios Óscar, incluidos los de mejor director y mejor película por Unforgiven y Million Dollar Baby. También dirigió películas tan reconocidas como Mystic River, Letters from Iwo Jima, Gran Torino, American Sniper, Sully y Juror #2.
Su filosofía de «no dejar entrar al viejo» nació tras escuchar esa expresión de un ranchero de Texas y decidió convertirla en una forma de afrontar cada día.
Para Eastwood no significa negar el paso del tiempo.
Significa no permitir que la edad decida lo que todavía puede hacer.
Ha reconocido en varias ocasiones que envejecer implica pérdidas, limitaciones físicas y la despedida de muchas personas queridas. Sin embargo, también afirma que la mejor manera de seguir adelante es continuar trabajando, aprendiendo y manteniendo un propósito.
Cada mañana procura concentrarse en la tarea que tiene delante, sin dejar que el miedo a la edad ocupe el primer lugar.
Tras celebrar su 94.º cumpleaños mientras terminaba Juror #2, volvió al trabajo al día siguiente para seguir revisando el proyecto.
Hoy, con más de nueve décadas de vida, Clint Eastwood continúa siendo un ejemplo de constancia, disciplina y pasión por su oficio.
Su historia demuestra que la edad no determina el deseo de crear, sino la actitud con la que se afronta cada nuevo día.
Fuente: Associated Press ("Clint Eastwood, de 94 años, estrena Juror #2 y asegura que aún no piensa retirarse", 2024)
13/06/2026
LAS SIETE REGLAS DE ORO.
1. SE SANO: Limpia tu cuerpo, aliméntate noblemente, bebe mucha agua, respira hondo y profundamente aire puro, evita los venenos; la enfermedad no te tocará.
2. SE ELEVADO: Piensa siempre alto, no maldigas, evita a los maldicientes, no contamines ni permitas que te contaminen; la maldad no te tocará.
3. SE FUERTE: No temas a nada ni a nadie, tu único enemigo eres tu mismo, aleja el pesimismo y la tristeza, no estás solo, ni eres débil, huye de la falsa modestia y la vanidad, la falsa modestia sustrae fuerzas y la vanidad ciega; la debilidad no te tocará.
4. SE BONDADOSO: Haz todo el bien que puedas sin sentimentalismos, crea energías haciendo el bien a todos, cuídalas sin entregarte; la ingratitud no te tocará.
5. SE SUPERIOR: Ama a todo y a todos, no odies a nada ni a nadie, todo lo que engendra engendra su igual, el odio engendra el odio y el amor engendra el amor, lo que des te darán; el odio no te tocará.
6. SE SABIO: Busca dentro de ti mismo a tu propio maestro, lo encontrarás, él tratará a todos tus problemas; el error no te tocará.
7. SE DISCRETO: Protégete, guarda absoluto secreto, a nadie hables de lo que tu maestro te haya enseñado, tu tesoro es sólo tuyo, el secreto crea; la traición no te tocará.
19/05/2026
Si algún día me diagnostican con demencia senil, me gustaría que mis hijos colgaran esta lista en la pared donde vivo. Quiero que recuerden estas cosas.
1a. Cada vez que entren en la habitación anúnciense. “Hola.. - soy ............ ”
NUNCA pregunten - ¿Sabes quién soy? Eso causa ansiedad.
1. Si me da demencia, quiero que mis amigos y familia abracen mi realidad.
2. Si creo que mi esposo sigue vivo, o si creo que vamos a visitar a mis padres para cenar, déjenme creer esas cosas. Estaré mucho más feliz por ello.
3. Si me da demencia, no discutan conmigo sobre lo que es cierto para ustedes versus lo que es verdad para mi.
4. Si me da demencia, y no estoy seguro de quiénes son, no se lo tomen como algo personal. Mi línea de tiempo es confusa para mí.
5. Si me da demencia, y ya no puedo usar utensilios, no empiecen a alimentarme en la boca. En vez de eso, cámbienme a una dieta de comida para dedos, y miren si todavía puedo alimentarme.
6. Si me da demencia, y estoy triste o ansioso, tomen mi mano y escuchen. No me digan que mis sentimientos son infundados.
7. Si tengo demencia, no quiero ser tratado como a un niño. Háblenme como el adulto que soy.
8. Si me da demencia, todavía quiero disfrutar de las cosas que siempre he disfrutado. Ayúdenme a encontrar una manera de hacer ejercicio, leer y visitar a mis amigos.
9. Si me da demencia, pídanme que les cuente una historia de mi pasado.
10. Si me da demencia, y me pongo nervioso, tómense el tiempo para averiguar lo que me molesta.
11. Si tengo demencia, trátenme de la forma en que les gustaría ser tratadas.
12. Si tengo demencia, asegúrense de que haya muchos antojos para mí en la casa. Si tengo demencia, puede que tenga problemas para explicar lo que necesito.
13. Si me da demencia, no hablen de mí como si no estuviera en la habitación.
14. Si tengo demencia, no se sientan culpables si no pueden cuidar de mí 24 horas al día, 7 días a la semana. No es su culpa, y han hecho lo mejor posible. Encuentren a alguien que pueda ayudarlas, o elijan un gran lugar para mí para vivir.
15. Si tengo demencia, y vivo en una comunidad de cuidado de demencia, por favor visítenme a men**o.
16. Si me da demencia, no actúen frustradas si confundo nombres, eventos o lugares. Respiren hondo. No es mi culpa.
17. Si me da demencia, asegúrense de que siempre tenga mi música favorita tocando al oído.
18. Si me da demencia, y me gusta recoger artículos y llevarlos a todos lados, ayúdenme a devolver esos artículos a su lugar original.
19. Si me da demencia, no me excluyan de fiestas y reuniones familiares.
20. Si me da demencia, sepan que ya me gusta recibir abrazos o apretones de manos.
21. Si me da demencia, recuerden que sigo siendo la persona que conocen y aman.
En honor a todos aquellos que conozco, que están luchando contra la demencia senil.
Alguien dijo una vez que si cuidas a alguien con demencia lo pierdes más y más cada día. Cuando les diagnostican, cuando pasan por diferentes etapas, cuando necesitan tratamiento y cuando fallecen.
Esto se llama "El largo adiós". A medida que el cerebro muere lentamente, cambian físicamente y finalmente olvidan quiénes son sus seres queridos. Podrían terminar acostados en la cama, sin moverse y sin comer ni beber.
Habrá gente que pasará más allá de esta publicación porque la demencia no les ha tocado. Puede que no sepan lo que es tener un ser querido que ha luchado o todavía está luchando contra la demencia y espero sinceramente que nunca lo descubran por sí mismos.
Un agradecimiento especial a cualquiera que esté dispuesto a poner esto en su biografía para la Semana de Concientización sobre la Demencia senil... que no recuerdo cuándo es 😉
Para crear conciencia sobre esta cruel enfermedad....
11/04/2026
El agua es vida 😉
20/03/2026
Muchas personas creen que ayudar siempre es un acto noble. Y muchas veces lo es. Pero existe una línea silenciosa que pocos se atreven a reconocer: **cuando ayudas constantemente a quienes no quieren esforzarse, tu ayuda deja de ser apoyo y se convierte en una carga.**
La familia debería ser un lugar donde todos empujan el mismo peso. Donde cada uno hace su parte para avanzar juntos. Pero en muchas historias ocurre lo contrario: uno carga con los sacrificios, las responsabilidades y los problemas… mientras otros se acostumbran a vivir cómodamente sobre ese esfuerzo.
El problema no es ayudar.
El problema es cuando **tu esfuerzo se vuelve el refugio de la pereza ajena**.
Porque cuando alguien sabe que siempre estarás ahí para resolverlo todo, deja de sentir la urgencia de cambiar. La comodidad se instala, la responsabilidad desaparece y, sin darse cuenta, esa persona empieza a vivir del sacrificio de otro.
Y lo más duro es que muchas veces lo haces por amor.
Pero el amor verdadero no debería destruir a quien ayuda.
A veces amar también significa poner límites.
No para abandonar a los tuyos, sino para recordarles que **cada persona debe cargar su propio peso en la vida**. 🔥💭⚖️
19/03/2026
Simple y claro 😉
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Teléfono
Página web
Dirección
MONTAÑAS ROCALLOSAS 223, Las Cumbres
San Luis Potosí
78210