Acne Facial El Paso Texas

Acne Facial El Paso Texas

Share

SKIN CARE SPECIALIST any type of skin & any age, 28 years of experience. Especialista en Piel*

07/30/2026

¿Tienes una bolita blanda debajo de la piel que se mueve cuando la tocas? Podría tratarse de un lipoma.

El lipoma es el tumor benigno de tejido graso más frecuente. Se forma por un crecimiento localizado de células adiposas y, aunque puede aparecer en casi cualquier parte del cuerpo, es más común en el cuello, los hombros, la espalda, los brazos y los muslos.

La mayoría de los lipomas se sienten como una masa blanda, móvil y bien delimitada debajo de la piel. Generalmente crecen lentamente durante meses o años y, en la mayoría de los casos, no producen dolor. Sin embargo, cuando aumentan mucho de tamaño o comprimen un nervio cercano, pueden causar molestias o una sensación de presión.

Una característica importante es que un lipoma no se transforma en un tumor maligno. Aun así, no todas las masas debajo de la piel son lipomas. Algunas lesiones pueden corresponder a quistes, tumores de otros tejidos o, en raras ocasiones, a un liposarcoma, un tumor maligno que suele crecer más rápido, ser más profundo, menos móvil y, en algunos casos, doloroso.

Por eso, cualquier masa que aparezca de forma reciente, aumente rápidamente de tamaño, mida varios centímetros, sea dura, esté fija a los tejidos profundos o produzca dolor debe ser evaluada por un médico para confirmar el diagnóstico.

Cuando un lipoma causa molestias, limita el movimiento, genera preocupación estética o existe duda sobre su naturaleza, el tratamiento consiste en una cirugía sencilla para retirarlo completamente. Una vez extraído, es habitual enviar la pieza a estudio histopatológico para confirmar el diagnóstico definitivo.

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

****

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

07/30/2026

La enfermedad que hace que la piel parezca cubierta de corteza de árbol.

La epidermodisplasia verruciforme es una enfermedad genética extremadamente rara que provoca una susceptibilidad anormal a determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH). Como consecuencia, los pacientes desarrollan numerosas lesiones verrugosas y placas persistentes que pueden aparecer desde la infancia o la adolescencia y aumentar progresivamente con el paso de los años.

Aunque el VPH es un virus muy frecuente en la población general, la mayoría de las personas logra controlarlo gracias a un sistema inmunológico normal. En quienes padecen epidermodisplasia verruciforme existen alteraciones genéticas, principalmente en los genes TMC6 (EVER1) y TMC8 (EVER2), que dificultan el control de algunos subtipos específicos del virus, permitiendo que las lesiones se multipliquen de manera continua.

Las lesiones suelen comenzar como pequeñas manchas o verrugas planas y, con el tiempo, pueden transformarse en placas gruesas, hiperqueratósicas y de aspecto verrugoso, especialmente en las manos, los pies, los brazos y otras zonas expuestas al sol. En algunos pacientes alcanzan un aspecto tan llamativo que dieron origen al conocido término popular de “síndrome del hombre árbol”, aunque esta expresión solo describe los casos más severos y no representa a todos los pacientes con esta enfermedad.

Uno de los aspectos más importantes de la epidermodisplasia verruciforme es que incrementa de forma considerable el riesgo de desarrollar tumores malignos de piel, especialmente carcinomas escamocelulares, debido a la combinación de la infección persistente por determinados tipos de VPH y la exposición crónica a la radiación ultravioleta. Por esta razón, la protección solar estricta y los controles dermatológicos periódicos son fundamentales.

El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, la dermatoscopia, la biopsia de piel y, cuando está indicado, estudios genéticos que permiten confirmar la enfermedad. El tratamiento suele ser complejo e incluye la eliminación de lesiones seleccionadas mediante procedimientos dermatológicos, medicamentos tópicos o sistémicos en algunos casos y un seguimiento continuo para detectar tempranamente cualquier lesión con sospecha de transformación maligna.

Aunque se trata de una enfermedad excepcionalmente rara, reconocerla es importante porque un diagnóstico oportuno permite instaurar medidas preventivas, reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

****

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

07/29/2026
07/29/2026

Llego preocupado a la consulta pensando en que que fuese cáncer pero afortunadamente es un dermatofibroma.

Este paciente consultó porque desde hacía varios años tenía una pequeña lesión oscura y elevada en el hombro. Nunca le dio importancia, ya que pensaba que se trataba de un lunar común. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzó a notar que la lesión permanecía igual de firme, no desaparecía y ocasionalmente le producía picazón o molestias cuando la ropa rozaba la zona.

Durante la valoración dermatológica, la lesión presentaba características muy sugestivas de un dermatofibroma, un tumor benigno de la piel bastante frecuente. Al examinarla y realizar dermatoscopia se observaron hallazgos típicos, como un centro blanquecino con aspecto cicatricial rodeado por una delicada red de pigmento periférico, un patrón que ayuda a diferenciarlo de otras lesiones pigmentadas.

El dermatofibroma suele aparecer después de pequeños traumatismos que muchas veces pasan desapercibidos, como la picadura de un insecto, un rasguño o una inflamación del folículo piloso. Se origina por una proliferación benigna de células del tejido conectivo y, aunque puede parecer preocupante por su color oscuro, no es un tumor maligno y prácticamente nunca se transforma en cáncer.

Una característica muy útil durante el examen físico es el llamado “signo del hoyuelo” o “dimple sign”. Cuando el dermatólogo comprime la lesión entre los dedos, esta tiende a hundirse hacia el centro debido a que está firmemente adherida a las capas profundas de la piel. Este hallazgo orienta fuertemente hacia el diagnóstico de dermatofibroma.

En la mayoría de los casos no requiere tratamiento si no causa molestias. Sin embargo, cuando el diagnóstico no es completamente claro, la lesión cambia de tamaño, color o forma, sangra espontáneamente o genera dudas con un melanoma u otro tumor pigmentado, puede ser necesario realizar una biopsia o extirparla para confirmar el diagnóstico.

Aunque el dermatofibroma es una lesión benigna, no toda lesión pigmentada elevada corresponde a un dermatofibroma. Por eso es importante evitar el autodiagnóstico y consultar con un dermatólogo cuando aparezca una lesión nueva o cuando un supuesto “lunar” presente cambios llamativos.

****

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

07/29/2026

Se llama, dermatitis seborreica y es una enfermedad cronica común de la piel, que causa enrojecimiento, escamas grasosas y picor. Suele aparecer en el cuero cabelludo como caspa, la cara, centro facial, las cejas, los lados de la nariz y el pecho.

¿Sufres de descamación? Lee la explicación en el primer comentario.

07/29/2026

¿Te dijeron que necesitas una biopsia de piel? No tengas miedo: este es uno de los procedimientos más importantes que realizamos los dermatólogos.

Una biopsia de piel consiste en tomar una pequeña muestra de una lesión para analizarla al microscopio. Es el método que nos permite confirmar con certeza si una lesión corresponde a una enfermedad inflamatoria, una infección, una enfermedad autoinmune o un tumor maligno de la piel.

El procedimiento suele realizarse con anestesia local, por lo que el paciente permanece despierto y, en la mayoría de los casos, solo siente el pinchazo inicial de la anestesia. Después, el dermatólogo obtiene una pequeña porción de la lesión utilizando la técnica más adecuada según el caso, ya sea una biopsia por sacabocados (punch), una biopsia por afeitado o una biopsia excisional.

La muestra se coloca en un recipiente especial y se envía al laboratorio de Anatomía Patológica, donde un médico patólogo estudia el tejido al microscopio. Ese análisis proporciona información que ninguna fotografía, dermatoscopia o examen físico puede ofrecer con la misma precisión.

Muchas veces, una lesión que parece completamente inofensiva resulta ser un tumor maligno, mientras que otras lesiones con un aspecto muy preocupante terminan siendo benignas. Por eso, en Dermatología existe una regla muy importante: no se debe asumir el diagnóstico cuando existe duda; hay que confirmarlo con una biopsia.

Aunque el procedimiento deja una pequeña herida que generalmente cicatriza sin inconvenientes, el beneficio de obtener un diagnóstico preciso supera ampliamente ese riesgo. En muchos casos, una biopsia realizada a tiempo permite detectar enfermedades en etapas tempranas y ofrecer el tratamiento más adecuado antes de que progresen.

****

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

07/29/2026

La diferencia que lo cambia todo entre un tumor benigno y maligno

No todos los tumores tienen el mismo comportamiento. En términos generales, una diferencia importante entre un tumor benigno y uno maligno es su forma de crecer y su capacidad para afectar los tejidos vecinos.

Los tumores benignos suelen crecer de manera lenta, permanecen bien delimitados y conservan características similares al tejido del que se originan. En la mayoría de los casos no invaden estructuras cercanas ni producen metástasis, aunque dependiendo de su tamaño o ubicación pueden generar síntomas y requerir tratamiento.

Por otro lado, los tumores malignos (cáncer) presentan células con alteraciones en su forma, tamaño y organización. Estas células pueden multiplicarse de forma descontrolada, infiltrar los tejidos vecinos e incluso diseminarse a otras partes del cuerpo a través de la sangre o el sistema linfático, proceso conocido como metástasis.

Es importante recordar que no es posible determinar si una lesión es benigna o maligna únicamente por su aspecto. Aunque algunas características pueden aumentar la sospecha, el diagnóstico definitivo requiere una valoración médica y, en muchos casos, una biopsia con estudio histopatológico.

Si notas un bulto o una lesión en la piel que crece rápidamente, cambia de color o forma, sangra sin causa aparente, desarrolla una úlcera que no cicatriza o presenta otros cambios persistentes, es recomendable consultar con un dermatólogo para una evaluación adecuada.

****

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

07/29/2026

Tarjetita de ayuda visual para reconocer enfermedades comunes de la piel.

Muchas enfermedades de la piel pueden parecer similares a simple vista, pero en realidad tienen causas, tratamientos y pronósticos completamente diferentes. Una placa roja no siempre es psoriasis, una lesión en forma de anillo no siempre es un hongo y una erupción que produce mucha picazón no necesariamente corresponde a una alergia.

Por ejemplo, la psoriasis suele formar placas bien delimitadas con escamas blanquecinas; la urticaria produce ronchas que aparecen y desaparecen en pocas horas; la dermatitis de contacto ocurre cuando la piel reacciona frente a un irritante o un alérgeno; la tiña suele adoptar una forma anular con un borde más activo; el herpes zóster genera vesículas dolorosas distribuidas siguiendo el trayecto de un nervio; el impétigo se caracteriza por costras amarillentas; el eczema provoca inflamación, sequedad y descamación; la miliaria aparece por obstrucción de las glándulas sudoríparas, y la pitiriasis rosada suele iniciar con una placa principal seguida de múltiples lesiones ovaladas.

Aunque estas diferencias pueden orientar, el diagnóstico no debe basarse únicamente en la apariencia de una imagen. En dermatología también es fundamental evaluar la evolución de la lesión, los síntomas, la distribución en el cuerpo, los antecedentes del paciente y, cuando es necesario, realizar estudios complementarios como dermatoscopia, raspados para hongos, biopsias o pruebas de parche.

Intentar tratar una enfermedad creyendo que es otra puede retrasar el diagnóstico correcto e incluso empeorar el problema. Por eso, ante lesiones persistentes, que crecen, cambian de aspecto o no mejoran con el tratamiento habitual, lo más recomendable es acudir a valoración por un dermatólogo.

****
Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

04/23/2026

Ese “callo” en tu dedo podría no ser un callo, es una verruga causa por el virus del papiloma humano

Muchas personas lo ven, lo sienten duro, áspero, y asumen que es un callo más. Intentan limarlo, cortarlo o simplemente lo ignoran. Pero cuando esa lesión no se comporta como un callo común, es momento de mirar con más atención.

En muchos casos, lo que parece un “ojo de pescado” es en realidad una verruga vulgar, una lesión causada por el virus del papiloma humano (VPH), que infecta las capas más superficiales de la piel.

A diferencia de un callo, que aparece por fricción o presión, esta lesión tiene un origen viral. Y eso cambia completamente su comportamiento.

Suelen localizarse en manos y dedos, y tienen características bastante reconocibles:

• Superficie rugosa o irregular
• Bordes bien delimitados
• Puntos oscuros en su interior (pequeños vasos sanguíneos)
• Consistencia dura al tacto

Aunque no siempre duelen, pueden volverse incómodas, especialmente si están en zonas de roce constante o presión.

El detalle que muchos pasan por alto: sí se contagian

A diferencia de los callos, las verrugas pueden transmitirse.

El virus entra a través de pequeñas lesiones en la piel y puede propagarse por:

• Contacto directo con la verruga
• Manipularla, rascarla o intentar arrancarla
• Superficies húmedas contaminadas, como duchas o piscinas

Por eso, una sola lesión puede terminar convirtiéndose en varias si no se maneja adecuadamente.

¿Quiénes tienen más riesgo?

Aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en:

• Niños y adolescentes
• Personas con defensas bajas
• Personas que se muerden las uñas o manipulan la piel de los dedos

Esto se debe a que el virus aprovecha pequeñas puertas de entrada en la piel.

¿Desaparecen solas?

A veces sí. El sistema inmunológico puede eliminarlas con el tiempo. Pero en otros casos persisten, crecen o se multiplican, especialmente si se manipulan.

Y aquí está el error más común: intentar quitarlas en casa.

Arrancarlas no solo no resuelve el problema… puede facilitar que el virus se disemine.

** Mensaje clave **

No todo lo que parece un callo lo es.

Cuando una lesión crece, cambia, se multiplica o no desaparece, merece una valoración adecuada. Porque identificar correctamente lo que tienes en la piel no es solo un tema estético… es la clave para evitar que el problema avance.

***
Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

03/31/2026

Esta lesión en la punta o lado de la nariz puede parecer inofensiva pero es una señal de alerta que podría poner en riesgo tu visión.

El herpes zóster oftálmico ocurre cuando el virus de la varicela se reactiva y afecta la rama oftálmica (V1) del nervio trigémino, comprometiendo la frente, el ojo y la parte superior de la cara.

Suele iniciar con un pródromo de:

• Dolor de cabeza
• Malestar general
• Fiebre

Posteriormente aparece dolor intenso y sensibilidad en un solo lado de la cara, seguido de lesiones tipo vesículas en la frente, párpado o alrededor del ojo.

Un dato clave es el signo de Hutchinson:
La presencia de lesiones en la punta o el lado de la nariz sugiere afectación de la rama nasociliar, lo que se asocia fuertemente con compromiso ocular.

Puede acompañarse de complicaciones como:

• Conjuntivitis
• Uveítis
• Epiescleritis
• Queratitis

Estas afecciones pueden dañar estructuras oculares y, si no se tratan a tiempo, llevar a pérdida de la visión.

Por eso, ante lesiones en la cara cerca del ojo o en la nariz acompañadas de dolor, es fundamental buscar atención médica urgente.

Lo que parece solo “una erupción”. puede ser una emergencia ocular.

****

Aviso: La información proporcionada tiene carácter informativo y educativo. No sustituye la atención médica presencial ni una evaluación individual. Para cualquier duda o situación relacionada con tu salud, consulta con un profesional autorizado.

Want your business to be the top-listed Beauty Salon in El Paso?
Click here to claim your Sponsored Listing.

Category

Website

Address


1071 Country Rd. SUITE L Plaza RIVER RUN
El Paso, TX
79932