voces que rompen el silencio
En cada rincón del mundo, existen voces que han sido acalladas, historias que merecen ser escuchadas.
Nuestra página, 'Voces que rompen el silencio', nace de la convicción de que el relato de cada mujer es un faro de luz.
Me vi0l4r0n de niño y quiero contar mi historia.
Hola A todos, cuando tenía 7 años fui secuestrado en mi propio hogar, donde vivia con mis padres, donde vivia con mis abuelos y unos primos. Mi primo me amenazaba con golpearme y para mi era un miedo increíble saber que podía morir por una golpiza.
Fui golpeado, y abusado por años. desde los 7 a los 10 por un primo más grande que yo. De grande nunca me causó ningún tipo de paranoia ni de ningún tipo de complejo. Siempre supe que no era mi culpa y que no tenía porque sentirme culpable.
Me obligaba a ver programas para adultos en internet, a practicarle orales e intentaba hacer cosas conmigo por el "\*". Tengo una historia que contarle al mundo y quisiera que si en algún momento alguien llegará a sentir culpa o un problema, sepa que no es culpa suya, que no eligió esa vida y que no decidió vivir eso a proposito.
Cuando yo pasé por esa situación tenía 7 años y duro cerca de 3 años. Mis papás no me creían, y me culpaban de yo incitarlo. viviamos todos en una casona antigua y eso era un terror saber que llegaría la noche y mi primo se metería a querer violarme. Sólo apretaba y apretaba con todas mis fuerzas para que no pasara lo que ya saben.
No me creían y cuando decidí contarlo mi primo me golpeo tanto que me abrió la ceja y el labio. Así fue como todo detonó. Pero aun con la cara hecha una mi3rd4, me culpaban de yo incitarlo, de yo "Provocarlo".
Fueron años donde todo evolucionó, de poco en poco. De estar metiéndonos a una alberca inflable en el jardín, a "bañen juntos a los niños porque son niños y són primos y se divierten" y después a un "mira toca esto" y así fue creciendo, hasta que me obligaba a ver pornografía, golpéandome y obligandome a hacerle 0r4l.
Maldita sea, tengo tanto que decir que podríamos hacer una película con ésto y aun así sería una pelicula horrible. Sabes que más era complicado? Saber que era mi vecino y co habitante de la misma propiedad (aunque despues se cerró la puerta que conectaba toda la casa), que una pared de bloc de 14cm nos dividia. Ver sus miradas hacia a mi en las mañanas cuando salia a la escuela, cuando tuve novia y me veía con cara de "¿ya olvidaste lo que te hacia?. Así vivi un tiempo. Hasta que un día me quiso saludar, decirme "buenos días" y tirarme una mirada de mi**da y me decidí a ignorarlo. Después, se me acercó para volverlo a decir y cabe recalcar que para este momento yo ya tenía 17 años y el 24. Con una complexión fisica parecida, nos agarramos a golpes y trato de tocarme el tr4asero a manera de burlarse. Pero ahí, todo cambió. lo g0pi3 hasta donde pude y cuando su mamá salió a defenderlo, la cual ella siempre se burló de mi por decir que inventaba cosas, recibió un golpe sin querer. y ahi todo cambió, perdió algunos dientes y una fractura de pómulo.
Muchos años mi familia pensó que era gay sólo por haber pasado por eso. No me dejaban salir ni quedarme en casa de los chicos cuando se reunían porque pensaban que haría lo mismo, cuando la víctima en toda ésta situación fui yo. Hoy ya tengo más de 25 años y una familia.
Quieres que te cuente más sólo deja tu comentario y les contaré más. Tengo otra historía complicada que también desahogaré pero más adelante.
perdón por la mala ortografía y mi falta de dicción. Sólo quería platicarlo y desahogarme de todo.
Saludos, Dios los bendiga.
Mi ex marido me fue infiel con la vecina y ahora no se quiere ir de mi casa. No sé qué hacer para que se vaya de la casa. Ya no es mi marido, para mí dejó de serlo desde el día en que se destapó todo, pero sigue durmiendo aquí como si nada hubiera pasado.
Todo empezó hace unas semanas. Yo empecé a notar cosas raras: él salía más a la puerta, se quedaba hablando con la vecina de enfrente, se ofrecía a “ayudarle” con cualquier cosa, incluso cosas mínimas. Al principio no le di importancia porque vivimos en una cuadra donde todos se conocen, pero la cosa se volvió constante. Se paraba en la reja, hablaban bajito, se mandaban señales, y yo lo veía desde la ventana sin entender bien qué estaba pasando.
La verdad salió sola, no porque él la confesara.
Una tarde llegó la pareja de la vecina, que es una mujer, gritando desde la calle. No tocó la puerta, la empujó. Se metió a la casa y empezó a gritarle a él directamente. Yo no entendía nada hasta que empezó a decir nombres, horarios, lugares. Ahí fue cuando todo encajó. Resulta que mi marido y la vecina estaban viéndose a escondidas, y la pareja de ella ya los había descubierto.
Ese día fue un escándalo en toda la cuadra.
La mujer empezó a tirar lo que encontraba: sillas, l@nzó cosas contra la pared, incluso tiró el televisor al piso. Los vecinos salieron a ver qué pasaba, todo el mundo estaba mirando. Él no decía nada, solo trataba de calmarla, pero ya era tarde. Yo estaba ahí, parada en medio de todo, viendo cómo mi casa se volvía un desastre y cómo se confirmaba lo que ya sospechaba.
Yo le dije claramente que se fuera. Simplemente le dije que no lo quería más en la casa, que lo que había hecho no tenía arreglo conmigo. Pero él no se fue. La excusa es siempre la misma: que no tiene a dónde irse.
Está desempleado, no tiene 💰 para pagar arriendo, no tiene familia cercana donde quedarse. Entonces decidió quedarse aquí. No como pareja, no como nada, simplemente se instaló. Duerme en otro cuarto, pero sigue usando la cocina, el baño, la sala, como si siguiera teniendo derecho a todo. Y yo no lo soporto.
Para rematar, la vecina volvió con su pareja. Después del escándalo, después de todo lo que pasó, ellas dos siguieron juntas. Se les ve normal, salen, entran, como si nada hubiera pasado. Y yo aquí, viendo todos los días al hombre que me engañó, sin poder sacarlo de mi propia casa.
He intentado hablar con él varias veces. Le digo que se vaya, que busque dónde quedarse, que vea qué hace. Él me responde que tenga paciencia, que está buscando trabajo, que apenas consiga algo se va. Pero los días pasan y no hace nada concreto.
Mientras tanto, yo tengo que convivir con él.
Coincidimos en la cocina, en el baño, en la sala. A veces llega como si nada, prende el televisor, se sienta, y yo tengo que irme para no verlo. La tensión es constante. No hay discusiones grandes porque yo prefiero evitarlo, pero el ambiente es pesado todo el tiempo.
Yo no lo voy a perdonar. No quiero seguir compartiendo mi espacio con alguien que me faltó el respeto de esa manera, menos con todo lo que pasó públicamente. Pero tampoco sé cómo obligarlo a irse sin que esto termine en algo peor.
Por eso escribo. Porque necesito saber qué puedo hacer para que él se vaya de la casa sin seguir alargando esta situación.
Historia anónima.
*El mensaje de las 3:17*
Hace unos años una mujer se mudaba sola a un apartamento viejo. Todo normal, hasta que su celular empezó a recibir mensajes de un número desconocido a las 3:17 am todos los días. Solo decía: "Ya me voy".
Ella lo bloqueaba, pero al día siguiente aparecía otro número con el mismo mensaje.
La tercera noche se despertó a las 3:16. El departamento estaba en silencio. A las 3:17 sonó el timbre del edificio de abajo. Una vez. Solo una.
Dejó de contestar. Una semana después el portero le dijo: "Señora, el hombre que vivía aquí antes se ahorcó en su sala. Siempre lo encontraban a las 3:17".
Esa noche no recibió ningún mensaje.
En su lugar, el timbre sonó dos veces.
Que piensas de eso cres que de verdad existen losfantasmad?
Soy una mujer de 37 años y estuve casada nueve años. Mi esposo tiene un taller mecanico en la colonia donde vivimos. Yo trabajo en una papelería a tres cuadras del taller, así que muchas veces al medio día le llevaba la comida porque casi nunca cerraba ni para ir a comer.
Nuestra vida era bastante sencilla. Nos levantábamos temprano, él abría el taller a las ocho y yo me iba a la papelería. A veces en la tarde pasaba por allá a saludarlo y veía a los mismos clientes de siempre.
Hace como un año empezó a trabajar con un ayudante nuevo.
Era un hombre más joven, de unos 28 años. Sabía mucho de motores y mi esposo decía que trabajaba rápido. Al principio no me pareció nada raro. En un taller siempre entra y sale gente. Pero empecé a notar cosas.
Mi esposo empezó a quedarse más tiempo en el taller incluso cuando ya no había clientes. A veces llegaba a la casa muy tarde diciendo que estaban terminando carros que debían entregar al otro día. También empezó a cerrar el taller algunos domingos diciendo que tenía “trabajos pendientes”.
Ese día salí temprano de la papelería. Pasé por un restaurante y compré almuerzo para los dos pensando en sorprenderlo. Cuando llegué al taller la reja estaba medio cerrada, pero adentro había luz.
Entré sin hacer ruido porque pensé que estaba trabajando.
Lo que vi me dejó paralizada.
Mi esposo estaba dentro del taller con el ayudante. No estaban trabajando. Estaban abrazados detrás de un carro. Cuando me vieron se separaron de inmediato.
El silencio fue horrible.
Yo tenía las bolsas de comida todavía en las manos. Nadie decía nada. El ayudante se fue directo hacia la puerta sin mirarme y salió del taller. Cuando me quedé sola con mi esposo le pregunté qué estaba pasando.
Al principio dijo que yo estaba confundiendo las cosas. Pero cuando le pregunté directamente si eso había pasado antes, bajó la cabeza y me dijo que sí.
Que llevaba varios meses. Ese mismo día cerró el taller y nos fuimos a la casa a hablar. Me dijo que no sabía cómo explicarlo, que nunca había sentido algo así antes y que había intentado terminarlo varias veces.
Hoy estamos separados pero en la misma casa. Y quiero perdonarlo. ¿Qué hago?
Historia anónima.
03/12/2026
Buenos Dias vamonos a la trabajacion
Cree en ti, incluso cuando nadie lo haga
03/07/2026
Nunca es tarde para empezar de nuevo
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