EpiSeeker.pr

EpiSeeker.pr

Share

Buscando lo Mejor para el Bienestar del Cuerpo Humano - Scooping the Best for the Human Body

07/01/2026

Todo alimento que consumimos, particularmente los fermentados, también transporta microorganismos (bacterias y hongos) hacia nuestro intestino; por eso se considera un vector (vehículo) de inoculación. La mayor parte de las proteínas, carbohidratos y grasas se digieren y absorben en el intestino delgado. Sin embargo, la fibra y porciones de alimento que no logra absorberse (por exceso de cantidades consumidas) llegan al intestino grueso (colon), donde sirven de alimento para las bacterias que viven allí.

La salud del intestino grueso depende del tipo de bacterias que predominan en él: ¿las bifidobacterias o los lactobacillus?

Cuando predominan las bifidobacterias (bacterias nativas del ser humano, presentes en la leche materna), el ambiente del Intestino Grueso se mantiene con un pH ligeramente ácido, muy cercano al neutro, que es el entorno más favorable para el organismo. En esas condiciones, los principales metabolitos bacterianos permanecen en su forma estable (base conjugada): acetato, lactato, butirato y propionato. Estas moléculas ayudan a producir energía (ATP), fortalecen la barrera intestinal, nutren las células del colon y contribuyen a mantener el equilibrio dentro y fuera de las células. Como resultado, las células trabajan con menos esfuerzo, conservan mejor su energía y disminuye el estrés celular y la inflamación.

En cambio, cuando predominan los lactobacillus, bacterias de ácido láctico altamente fermentativos y acidificantes (que adquirimos de la dieta, alimentos fermentados y probióticos de lactobacillus), el pH del colon puede bajar y volverse demasiado ácido. Entonces, el acetato, lactato, butirato y propionato se transforman en ácido acético (vinagre biológico), ácido láctico, ácido butírico y ácido propiónico. En esta forma, estos ácidos atraviesan con mayor facilidad las membranas de las células humanas. Una vez dentro, liberan protones (iones de hidrógeno), obligando a la célula a gastar una gran cantidad de energía para expulsarlos y recuperar su equilibrio interno.

Sigue en NOTA 1 en comentarios.

06/25/2026

Todo alimento que consumimos, particularmente los fermentados, también transporta microorganismos (bacterias y hongos) hacia nuestro intestino; por eso se considera un vector (vehículo) de inoculación. La mayor parte de las proteínas, carbohidratos y grasas se digieren y absorben en el intestino delgado. Sin embargo, la fibra y porciones de alimento que no logra absorberse (por exceso de cantidades consumidas) llegan al intestino grueso (colon), donde sirven de alimento para las bacterias que viven allí. La salud del intestino grueso depende del tipo de bacterias que predominan en él: ¿las bifidobacterias o los lactobacillus?

Cuando predominan las bifidobacterias (bacterias nativas del ser humano, presentes en la leche materna), el ambiente del Intestino Grueso se mantiene con un pH ligeramente ácido, muy cercano al neutro, que es el entorno más favorable para el organismo. En esas condiciones, los principales metabolitos bacterianos permanecen en su forma estable (base conjugada): acetato, lactato, butirato y propionato. Estas moléculas ayudan a producir energía (ATP), fortalecen la barrera intestinal, nutren las células del colon y contribuyen a mantener el equilibrio dentro y fuera de las células. Como resultado, las células trabajan con menos esfuerzo, conservan mejor su energía y disminuye el estrés celular y la inflamación.

En cambio, cuando predominan los lactobacillus, bacterias de ácido láctico altamente fermentativos y acidificantes (que adquirimos de la dieta, alimentos fermentados y probióticos de lactobacillus), el pH del colon puede bajar y volverse demasiado ácido. Entonces, el acetato, lactato, butirato y propionato se transforman en ácido acético (vinagre biológico), ácido láctico, ácido butírico y ácido propiónico…

Continuación en NOTA 1 en comentarios.

06/25/2026

Todo alimento, particularmente los fermentados, actúa como un vector (vehículo) de inoculación de microorganismos (bacterias y hongos) hacia el intestino. La mayor parte las macromoléculas de los alimentos (proteínas, carbohidratos y grasas) se hidrolizan y absorben en el intestino delgado.

Sin embargo, la fibra dietética y la fracción de alimentos y nutrientes que escapa a la digestión por saturación o resistencia enzimática alcanzan el Intestino Grueso, donde sirven de sustrato (comida) para la microbiota residente. El estado fisiológico del Intestino Grueso (salud) dependerá, en gran medida, del predominio de bifidobacterias o de lactobacillus.

Cuando predominan las bifidobacterias (bacterias nativas del ser humano, presentes en la leche materna), el pH del lumen (cavidad) intestinal se mantiene dentro de un intervalo ligeramente ácido y cercano a la neutralidad, condición que favorece que los principales ácidos grasos de cadena corta permanezcan en su forma desprotonada o base conjugada: acetato, lactato, butirato y propionato. En este estado, estos metabolitos participan eficientemente en el metabolismo energético, favorecen la producción de ATP, contribuyen al mantenimiento de la barrera intestinal y ayudan a conservar el equilibrio del medio extracelular e intracelular, reduciendo el estrés celular y favoreciendo la homeostasis tisular.

Por el contrario, cuando predominan los lactobacillus, bacterias de ácido láctico altamente fermentativos y acidificantes (que adquirimos de la dieta, alimentos fermentados y probióticos de lactobacillus), el pH de la cavidad intestinal puede disminuir significativamente. Como consecuencia, aumenta la proporción protonada de los referidos ácidos grasos, transformándose en ácido acético (vinagre biológico), ácido láctico, ácido butírico y ácido propiónico.

Parte final del Texto en NOTA 1 en comentarios.

06/24/2026

Píde tus 2 bolsas térmicas en la caja registradora del establecimiento donde compres tu Probiótico Biogenic Bifido. Así, aseguras toda la viabilidad del probiótico durante el trayecto directo hasta llegar a su casa. El probiótico se debe mantener refrigerado. Ponga en nevera de inmediato. Las dos bolsas son gratis!!!

El calor activa el metabolismo de las Bifidobacterias y el frío las mantiene latentes, dormidas.

También, si envía foto del recibo de compras del Probiótico, a precio regular, por WhatsApp 787-225-8885, junto con su nombre y dirección postal, recibirá a vuelta de correo un Certificado de Valor de $15.00 para que obtengas ese descuento de $15 en su próxima compra, entregando al establecimiento de venta el Certificado!!!

06/23/2026

¡EXPANDIENDO EN BAYAMÓN! El probiótico correcto para tu cuerpo, BIOGENIC BIFIDO, ahora disponible en Natural Nutrition Center.

EL PROBIÓTICO CORRECTO para hombres, mujeres, embarazadas, lactantes, jóvenes y niños. El probiótico Biogenic Bitido de EpiSeeker solo contiene las 5 especies de BIFIDO bacterias benéficas con las que nacen los Seres Humanos, presentes en la leche materna.

Esas 5 BIFIDO son la flora natural del Ser Humano y deben mantenerse en el Intestino, en cantidades óptimas, a lo largo de la vida. Al nacer el ser humano, las 5 especies BIFIDO constituyen el 95% de su flora en el Intestino. Con ese nivel de BIFIDO, tanto el metabolismo como el sistema inmunológico están dotados para funcionar óptimamente.

Pero, las dietas, estilos de vida y suplementación incorrecta de probióticos, afectan el nivel óptimo de BIFIDO en el intestino. En la adolescencia, el nivel de 95% se reduce a un 40%; en etapa adulta a un 10%; y en la vejez apenas quedan un 5% de BIFIDO en el intestino.

A medida que se pierde la Flora Intestinal Natural, las BIFIDO, empiezan las disfunciones en el metabolismo y sistema inmunológico hasta llegar a niveles crónicos.

Por eso, es vital suplementarse con los probióticos correctos para recupera el nivel óptimo de BIFIDO en el Intestino. Como dijo Hipócrates: “toda enfermedad empieza en el Intestino”. Recupera ese 95% de BIFIDO con la fórmula de probióticos correcta: Biogenic BIFIDO de EpiSeeker.

Busca nuestra Nota 1 en comentarios para que verifiques todos sus beneficios.

06/23/2026

La leche materna humana representa uno de los sistemas biológicos más sofisticados conocidos en mamíferos. Tradicionalmente considerada un alimento neonatal, su análisis profundo revela que en realidad constituye mucho más que una fuente de calorías y nutrientes. La leche humana funciona simultáneamente como sistema inmunológico transferido, modulador metabólico, inoculante ecológico y plataforma de programación fisiológica temprana. Bajo esta perspectiva, la leche materna puede interpretarse como un “Mapa Conceptual Biológico”: una ventana evolutiva que permite inferir cuáles principios fueron históricamente priorizados por la biología humana para sostener desarrollo, estabilidad y supervivencia.

Uno de los hallazgos más extraordinarios es la abundancia de oligosacáridos de leche humana (HMO; Human Milk Oligosaccharides). Estos compuestos constituyen el tercer componente sólido más abundante de la leche, después de la lactosa y la grasa. Sin embargo, el lactante humano prácticamente no los digiere. En términos evolutivos, esto implica una inversión metabólica deliberada destinada no al bebé directamente, sino a microorganismos autóctonos y específicos del intestino humano: bifidobacterias especializadas como: B. infantis, B. adolescentis, B. breve, B. bifidum, , B. longum. La existencia de estos sistemas especializados sugiere que la microbiota no constituye un elemento periférico de la fisiología humana, sino una extensión funcional integrada del organismo.

Este principio cambia radicalmente la interpretación clásica de la nutrición. La leche humana parece indicar que la biología temprana prioriza primero la construcción de un ecosistema intestinal estable antes que la maximización del crecimiento acelerado. Los HMO favorecen fermentación selectiva, producción de acetato, exclusión competitiva de patógenos y maduración inmunológica. En otras palabras, el organismo humano parece haber evolucionado esperando coexistencia íntima y continua con microbiota mutualista.

Continuación en NOTA 1 en comentarios.

06/18/2026

¿Cómo saber si el Probiótico Biogenic Bifido a base de BifidoBacterias exclusivamente es el adecuado para el Ser Humano y no otro probiótico a base de lactobacillus?

El intestino humano está diseñado para naturalmente convivir en equilibrio con grandes cantidades de 5 tipos de bifidobacterias. Ellas componen la microbiota natural humana desde el nacimiento y están presentes en la leche materna humana.

Estas Bifido bacterias del Ser Humano producen principalmente acetato, un metabolito que el organismo absorbe y aprovecha como fuente de energía. También, producen, en menor cantidad, lactato que alimentan a otros microorganismos que producen otro metabolito que ayuda a las células del colon. Cuando predominan las bifidobacterias, el ambiente intestinal se mantiene estable y compatible con la fisiología normal del colon y no se afecta el pH en el lumen intestinal, lo cual preserva los metabolitos en su estado desprotonado (base conjugada): acetato y butirato.

En ruta metabólica contraria, los lactobacillus que componen la microbiota de la vaca y están presentes en su leche son principalmente productores de ácido láctico. Los lactobacillus son bacterias de ácido láctico altamente fermentativas y acidificantes del lumen (cavidad) intestinal. Además de estar presentes en la leche de vaca, los lactobacillus son utilizados por la industria de alimentos y están presentes en alimentos fermentados, salmueras y muchos productos procesados.

Cuando la actividad fermentativa de los lactobacillus aumenta, el pH del lumen intestinal baja, creando un ambiente más ácido. El ambiente ácido en el lumen provoca que los metabolitos cambien de lactato a ácido láctico, de butirato a ácido butírico y de acetato a ácido acético (vinagre biológico). Estos ácidos atraviesan las membranas de las células humanas y las acidifican, causando estrés celular, inflamación y consumo de ATP (energía) tratando las células de recuperar el Equilibrio.

Sigue en NOTA 1 en Comentarios.

06/18/2026

EL PAN, LAS LEVADURAS Y EL ECOSISTEMA INTESTINAL

El pan tradicional comienza con un proceso de fermentación realizado principalmente por levaduras (hongos microscópicos como Saccharomyces cerevisiae y especies relacionadas). Estos microorganismos pertenecen al reino Fungi y utilizan los azúcares presentes en la masa (glucosa, fructosa, maltosa y otros carbohidratos derivados del almidón) para obtener energía.

Durante la fermentación, las levaduras transforman parte de esos azúcares en dióxido de carbono (CO₂) y diversos metabolitos (etanol, acetaldehído, glicerol, ácidos orgánicos, ésteres, aldehídos y numerosos compuestos aromáticos responsables del aroma y sabor del pan). El dióxido de carbono es el principal responsable de que la masa aumente de volumen y adquiera su textura característica.

Aunque parte de las levaduras mueren durante el horneado, otras pueden sobrevivir. Además, el alimento final conserva muchas de las moléculas producidas durante la fermentación. El pan también aporta al intestino una importante cantidad de carbohidratos (almidón, almidón parcialmente hidrolizado, dextrinas, oligosacáridos y, en algunos casos, almidón resistente) que pueden servir como sustrato para diversos microorganismos intestinales.

Desde una perspectiva ecológica, el efecto principal del pan sobre la microbiota no suele ser solo la incorporación de hongos vivos, sino la modificación del ambiente nutricional del intestino.

La secuencia puede visualizarse de la siguiente manera:

1. Las levaduras fermentan los azúcares de la masa.
2. La fermentación modifica químicamente el alimento.
3. El pan aporta carbohidratos y productos derivados de la fermentación (etanol residual, aldehídos, ácidos orgánicos, polisacáridos modificados y fragmentos celulares de levaduras).
4. Estos compuestos llegan al intestino.
5. Diversos microorganismos intestinales utilizan esos sustratos como fuente de energía (bacterias de ácido láctico, como lactobacillus, bacterias productoras de ácidos orgánicos, levaduras residentes y otros microorganismos adaptados al ecosistema intestinal).


Sigue en la NOTA 1 en los comentarios.

#

06/18/2026

EL PAN, LAS LEVADURAS Y EL ECOSISTEMA INTESTINAL

El pan tradicional comienza con un proceso de fermentación realizado principalmente por levaduras (hongos microscópicos como Saccharomyces cerevisiae y especies relacionadas). Estos microorganismos pertenecen al reino Fungi y utilizan los azúcares presentes en la masa (glucosa, fructosa, maltosa y otros carbohidratos derivados del almidón) para obtener energía.

Durante la fermentación, las levaduras transforman parte de esos azúcares en dióxido de carbono (CO₂) y diversos metabolitos (etanol, acetaldehído, glicerol, ácidos orgánicos, ésteres, aldehídos y numerosos compuestos aromáticos responsables del aroma y sabor del pan). El dióxido de carbono es el principal responsable de que la masa aumente de volumen y adquiera su textura característica.

Aunque parte de las levaduras mueren durante el horneado, otras pueden sobrevivir. Además, el alimento final conserva muchas de las moléculas producidas durante la fermentación. El pan también aporta al intestino una importante cantidad de carbohidratos (almidón, almidón parcialmente hidrolizado, dextrinas, oligosacáridos y, en algunos casos, almidón resistente) que pueden servir como sustrato para diversos microorganismos intestinales.

Desde una perspectiva ecológica, el efecto principal del pan sobre la microbiota no suele ser solo la incorporación de hongos vivos, sino la modificación del ambiente nutricional del intestino.

La secuencia puede visualizarse de la siguiente manera:

1. Las levaduras fermentan los azúcares de la masa.
2. La fermentación modifica químicamente el alimento.
3. El pan aporta carbohidratos y productos derivados de la fermentación (etanol residual, aldehídos, ácidos orgánicos, polisacáridos modificados y fragmentos celulares de levaduras).
4. Estos compuestos llegan al intestino.
5. Diversos microorganismos intestinales utilizan esos sustratos como fuente de energía (bacterias de ácido láctico, como lactobacillus, bacterias productoras de ácidos orgánicos, levaduras residentes y otros microorganismos adaptados al ecosistema intestinal).


Sigue en la NOTA 1 en los comentarios.

Photos from EpiSeeker.pr's post 06/17/2026

El PROBIÓTICO CORRECTO para hombres, mujeres, embarazadas, lactantes, jóvenes y niños. El probiótico Biogenic Bifido de EpiSeeker sólo contiene las 5 especies de BIFIDO bacterias benéficas con las que nacen los Seres Humanos, presentes en la leche materna. 75 Billones CFU por dosis.

Esas 5 BIFIDO son la flora natural del Ser Humano y deben mantenerse en el Intestino, en cantidades óptimas, a lo largo de la vida. Al nacer el ser humano, las 5 especies BIFIDO constituyen el 95% de su flora en el Intestino. Con ese nivel de BIFIDO, tanto el metabolismo como el sistema inmunológico están dotados para funcionar óptimamente.

Pero, las dietas, estilos de vida y suplementación incorrecta de probióticos, afectan el nivel óptimo de BIFIDO en el intestino. En la adolescencia, el nivel de 95% se reduce a un 40%; en etapa adulta a un 10%; y en la vejez apenas quedan un 5% de BIFIDO en el intestino.

A medida que se pierden las BIFIDO, nuestra Flora Intestinal Natural, y los bacterias de ácido láctico (lactobacillus) aumentan en la microbiota del humano cambia el pH del lumen (cavidad) intestinal y empiezan las disfunciones en el metabolismo,l y sistema inmunológico hasta llegar a niveles crónicos, aumentando niveles de inflamación.

Por eso, es vital suplementarse con los probióticos correctos para recupera el nivel óptimo de BIFIDO en el Intestino. Como dijo Hipócrates: “toda enfermedad empieza en el Intestino”. Recupera ese 95% de BIFIDO con la fórmula de probióticos correcta: Biogenic BIFIDO de EpiSeeker.

En NOTA 1 en comentarios, véanse todos sus beneficios por cada especie de BIFIDO.

Want your business to be the top-listed Beauty Salon in New York?
Click here to claim your Sponsored Listing.

Category

Telephone

Address


459 Columbus Avenue #1005
New York, NY
10024